
Los gigantes no sólo eran grandes y tenían una fuerza descomunal, sino que su misma apariencia era ya aterradora. Tenían pelo largo y barbas descuidadas, con piernas de las que salían serpientes.

extraordinariamente mayor al habitual, ya sea ocultos en recónditos rincones del mundo en la actualidad, o siendo parte de la vida cotidiana de un pasado muy remoto de la Tierra, es un enigma y una posibilidad que apasiona a muchos y cuyo grado de verosimilitud no ha sido aún comprobado. Si bien no existen pruebas irrefutables de su existencia desde el punto de vista científico, en los últimos siglos han aparecido numerosas pistas que proponen interpretaciones sobre la historia de los gigantes. Además de que su existencia aparece mencionada en la Biblia, y representada en pinturas del antiguo Egipto, también hay rastros arqueológicos que así lo indican: esta foto es uno de los rastos encontrados recientemente.
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